Ayer fue un día de reencuentros muy divertido, y es que quedamos todo el equipo de Onironautas para ver juntos el primer capítulo de la serie, intercambiar impresiones y degustar una magnífica paella made by Jean Marc Lostetter. Y es que este francés es un maestro paellero como volvió a demostrar ayer. Aunque no pudimos disfrutar de la compañía de Anaïs, Rodrigo, Amparo y nuestros queridos extras, el día fue largo pero dejó un buen sabor de boca y muchas risas y momentos para recordar.
Esta semana iremos subiendo parte de las fotos de la sesión que improvisó nuestro fotógrafo de cabecera Raúl Jiménez, que son muy muy divertidas y que nos ayudarán a narrar las experiencias que compartimos sobre la serie. No tienen desperdicio.

El afamado gastrónomo octogenario valenciano Juan B. Viñals Cebriá en el Libro de Visitas del Club Molt Distigit Cuiner de Valencia dejó éste extenso pero sabio escrito.-“La Paella valenciana o paella de la Parreta con nuestra receta, se debe de condimentar y debe de comportarse como un alimento para los sentidos que se funde lentamente –para prolongar el gozo- en la lengua e impregna el paladar. La sola acción de llevarse a la boca la paella supone para los que gusta saborear las –exquisiteces- casi una experiencia mística. La paella ha sido y es, para los más exigentes un alimento más divino que humano, tienta, deleita, reconforta, y su ancestral receta se inscribe dentro de los más puros cánones de la acreditada dieta valenciana o mediterránea, nadie puede alcanzar eminencia de buen sibarita, si antes no ha experimentado el placer de saborear la paella con cuchara de madera.
Aunque solamente sea para dejar constancia del anacronismo que supone para el cocinero purista las llamadas paellas mixtas, al igual que otras, las que son un amasijo de demenciales ingredientes propios de cocineros inexpertos, igualmente que las multitudinarias, donde por medio de cadenas y plataformas de hierro se preparan una profusión de raciones de paella. Y las llamadas “populares” que se condimentan con unos hierros triangulares en el suelo de las calles. Por lo tanto todas esas irreverentes muestras culinarias nada tienen que ver con aquellas paellas que antaño se cocinaban con tanta solemnidad, ceremonial, y boato siempre unidas a los grandes acontecimientos de índole santoral, o familiar de los señores de la huerta, después de la mano de la burguesía capitalina se integró en los círculos artísticos y culturales de Alicante, Castellón y Valencia” (Traducido del valenciano)
INGREDIENTES EXACTOS Y PRECISOS
(para 4 personas):
500 gr. de pollo
500 gr. de conejo
250 gr. de bajoca (judía verde ancha)
200 gr. de garrofó (judía blanca ancha)
100 gr. de tavella
100 gr. de tomate natural maduro
400 gr. de arroz
100 CC. de aceite de oliva virgen
Azafrán o colorante alimentario amarillo
Sal
Pimentón colorado
Romero.
Arroz: Son preferibles los arroces Denominación de Valencia, de las variedades Senia o Bomba, (grano medio o corto). Nunca utilice arroz de grano largo, porque absorbe menos caldo y no resulta tan gustoso
Agua, (Queremos romper un mito, por los análisis realizados por personas experimentadas y de toda mi confianza estoy en condiciones de asegurar que todas las aguas potables son buenas para condimentar la paella valenciana).
Infusión de Romero. (No coloquen tal cual la rama de romero en la Paella, hace vulgar y, sus briznas molestan al buen gourmet).
Nota: No digan nunca paellera, paellera es la mujer que hace la paella. Por cuanto que tanto el continente como el contenido su verdadero nombre es: Paella.
Muchas gracias por tu receta…la seguimos al pie de la letra excepto por 2 detalles lo de la ramita de romero y que le pusimos alcachofas.
En este caso no tuvimos “paellera” fue “paellero” y la verdad es que para las siguientes seguro que tiene en cuenta tus apreciaciones como buen puritano de la paella que es. Un saludo y gracias por enriquecernos.
Una buena paella siempre enriquece los sentidos y las amistades!